LA POESÍA Y FUE a esa edad... Llegó la poesía a buscarme. No sé, no sé de dónde salió, de invierno o río. No sé cómo ni cuándo, no, no eran voces, no eran palabras, ni silencio, pero desde una calle me llamaba, desde las ramas de la noche, de pronto entre los otros, entre fuegos violentos o regresando solo, allí estaba sin rostro y me tocaba. Yo no sabía qué decir, mi boca no sabía nombrar, mis ojos eran ciegos, y algo golpeaba en mi alma, fiebre o alas perdidas, y me fui haciendo solo, descifrando aquella quemadura, y escribí la primera línea vaga, vaga, sin cuerpo, pura tontería, pura sabiduría del que no sabe nada, y vi de pronto el cielo desgranado y abierto, planetas, plantaciones palpitantes, la sombra perforada, acribillada por flechas, fuego y flores, la noche arrolladora, el universo. Y yo, mínimo ser, ebrio del gran vacío constelado, a semejanza, a imagen del misterio, me sentí parte pura del abismo, rodé con las estrellas, mi corazón se desató en el viento. https://www.neruda.uchile.cl/obra/obramemorial1.html Pablo Neruda |
Lírica y prosa de un polígrafo, de los autores de todos los tiempos, artes, filosofía, ciencia y mucho más... Levantarse como un taumaturgo resuelto a poblar su jornada de milagros, y caer de nuevo en la cama para rumiar hasta la noche penas de amor y de dinero…
martes, 19 de diciembre de 2017
miércoles, 1 de noviembre de 2017
Oh puertas de tu cuerpo...
Oh puertas de tu cuerpo
Son nueve y las he abierto todas
Oh puertas de tu cuerpo
Son nueve y para mí se han vuelto a cerrar todas
En la primera puerta
La Clara Razón ha muerto
Era ¿te acuerdas? el primer día en Niza
Tu ojo izquierdo así como una culebra se desliza
Hasta mi corazón
Y que se vuelva a abrir de nuevo la puerta de tu mirada izquierda
En la segunda puerta
Ha muerto toda mi fuerza
Era ¿te acuerdas? en un albergue en Cagnes
Tu ojo derecho palpitaba como mi corazón
Tus párpados latían como en la brisa laten las flores
Y que se vuelva a abrir de nuevo la puerta de tu mirada derecha
En la tercera puerta
Escucha latir la aorta
Y todas mis arterias hinchadas por tu sólo amor
Y que se vuelva a abrir de nuevo la puerta de tu oído izquierdo
En la cuarta puerta
Me escoltan todas las primaveras
Y aguzando el oído se escucha del bonito bosque
Subir esta canción de amor y de los nidos
Tan triste para los soldados que están en la guerra
Y que se vuelva a abrir de nuevo la puerta de tu oído derecho
En la quinta puerta
Es mi vida que te traigo
Era ¿te acuerdas? en el tren que volvía de Grasse
Y en la sombra muy cerca muy bajito
Tu boca me decía
Palabras de condenación tan perversas y tan tiernas
Que pregunto a mi alma herida
Cómo pude oírlas sin morir
Oh palabras tan dulces tan fuertes que cuando lo pienso me parece tocarlas
Y que se abra de nuevo la puerta de tu boca
En la sexta puerta
Tu gestación de putrefacción oh Guerra está abortando
He aquí todas las primaveras con sus flores
He aquí las catedrales con su incienso
He aquí tus axilas con su divino olor
Y tus cartas perfumadas que huelo
Durante horas
Y que se vuelva a abrir de nuevo la puerta del lado izquierdo de tu nariz
En la séptima puerta
Oh perfumes del pasado que la corriente de aire se lleva
Los efluvios salinos daban a tus labios el sabor del mar
Olor marino olor de amor bajo nuestras ventanas se moría el mar
Y el olor de los naranjos te envolvía de amor
Mientras en mis brazos te acurrucabas
Quieta y callada
Y que se vuelva a abrir de nuevo la puerta del lado derecho de tu nariz
En la octava puerta
Dos ángeles mofletudos cuidan de las rosas temblorosas que soportan
El cielo exquisito de tu cintura elástica
Y heme aquí armado con un látigo hecho con rayos de luna
Los amores coronados con jacinto llegan en tropel.
Y que se vuelva a abrir de nuevo la puerta de tu alma
Con la novena puerta
Es preciso que salga el amor mismo
Vida de mi vida
Me junto contigo para la eternidad
Y por el amor perfecto y sin ira
Llegaremos a la pasión pura y perversa
Según lo que queramos
A todo saber a todo ver a todo oír
Yo me renuncié en el secreto profundo de tu amor
Oh puerta umbrosa oh puerta de coral vivo
Entre dos columnas de perfección
Y que se vuelva a abrir de nuevo la puerta que tus manos saben abrir tan bien
Guillaume Apollinaire
Versión de Claire Deloupy
martes, 31 de octubre de 2017
Poeticemos el mundo
Con conjuros
siniestros de duendes locos
Con algarabías
silenciosas en las abadías
Concentrémonos
en el ser de un ave
Que rara
vuela en esta tierra con alas pesadas
Que la musa
que come colores de la luna
Venga a
hacerme una con su blusa un manto
Imanto mi
mente tanto entre tanto plebeyo
Qué bello
es vivir junto al Sena ver su senda
Mariposas vestales
arrullan mis ojos ciegos
Camino en
campos de granizo cual estrellas
Muchas veces
me siento vacío de pasiones
Siento como
si nada sintiera en esta tierra
Olvidando que
vivo estoy como un reptil
Como caracol
que se mece al andar
Así voy por
la vida buscando una ninfa
Los
recuerdos son más fuertes que lo real
Converso con
voces sin ojos sin lengua
Muchas veces
es divertido dejarse llevar
Por las construcciones
de palabras
Que fortifican
más y más las amistades, rotas.
Niña de
ojos placidos, niña juguetona
Rebelde muñeca
de trapo y bordados
No juegues
a ser mi amante mi corazón
Es caldera
hiriente a punto de estallar
Mejor sueña
con tus lindas trenzas
Yo esfinge dormiré
en la locura…
Así como
aquella que se hizo efigie
Pretendiendo
no llorar prefiere orar
Tal vez me
extrañara cuando muera.
No, olvidar,
no es de humanos.
Jairo Garibello Garcia.
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