Esta no es, evidentemente, la Historia de Colombia en su sentido literal. Tampoco es la historia exhaustiva de todos los movimientos de rebeldía popular contra el orden social de la Colonia y la República. Es una parte de todo eso. Una parte de la historia de la comunidad nacional colombiana que se forja en el espacio de tres siglos, que adquiere conciencia de su ser y se rebela contra el dominio del imperio feudal y militar de España; una parte de la historia de la sociedad de clases que, retrasada y desfigurada, crece en el paisaje del hemisferio occidental a semejanza de todas las naciones que tuvieron su origen en la conquista ibérica. Es, sobre los trazos del lento desarrollo histórico, el reflejo fiel de una sociedad que llega al escenario de la vida moderna desde la remota entraña del siervo indígena, el esclavo africano y el colono español, con sus masas laboriosas inconformes como fuerza principal de su progreso.
Lírica y prosa de un polígrafo, de los autores de todos los tiempos, artes, filosofía, ciencia y mucho más... Levantarse como un taumaturgo resuelto a poblar su jornada de milagros, y caer de nuevo en la cama para rumiar hasta la noche penas de amor y de dinero…
martes, 8 de marzo de 2022
TORRES GIRALDO IGNACIO - LOS INCONFORMES HISTORIA DE LA REBELDIA DE LAS MASAS EN COLOMBIA
Proyectar este reflejo fiel no significa, rigurosamente, que la presente Historia de la rebeldía de las masas en Colombia, deba tener, en gracia de inventario, los datos y relatos de todos los hechos relacionados con el tema. Es obvio que una estadística de tal naturaleza no solo sería imposible de obtenerse, prácticamente, sino que, además de monótona, sería también fundamentalmente inútil. Lo importante, en nuestra tarea, no consiste en acumular demasiado material de carácter informativo, sino en saber elaborar con el método del análisis, a la luz de la crítica, aquellos hechos que, por las condiciones históricas en que se produjeron, sean de por sí suficientes para caracterizar y expresar la realidad de las etapas, períodos y momentos que debamos presentar al juicio del lector. Lo dicho quiere decir, de paso, que no aspiramos a deslumbrar a ninguna modesta persona del común con alardes de erudición ni con maquillajes académicos, entre otros motivos por el muy importante de que aspiramos a escribir, precisamente, para las gentes del común. Naturalmente, trabajamos sobre documentos, sobre materiales escritos; sobre datos dispersos en libros, revistas, periódicos y archivos que unidos forman el historial colombiano, de cuyo alud debemos extraer, examinar, ordenar y en parte transcribir lo que sea estrictamente necesario. Pero lo esencial, lo que puede en realidad constituir un aporte al conocimiento de la historia, es la interpretación, el juicio crítico en la relación de causa y efecto: el sentido realmente histórico de los hechos como expresión de los procesos que se operan en las comunidades nacionales y en el fondo de las relaciones sociales. La historia no consiste únicamente en narrar los sucesos con más o menos resplandores de su propia vida. La historia es mucho más que los hechos en sí, es más que los factores también en sí, que hacen posibles los hechos, es decir, más que objetividad es también esencia subjetiva. Para proyectar la historia como realidad se requiere el conocimiento de las leyes del movimiento y de la naturaleza de las fuerzas que las constituyen; se requiere el conocimiento de los cauces sobre los cuales se opera el desarrollo histórico de la sociedad, esto es, el conocimiento de la dinámica social que impulsa el progreso de los agregados humanos. En este plano, los hechos tienen la superior virtud de revelar esas fuerzas, de expresar la dimensión de los factores en acción, de indicar su ruta y sus mudables contenidos y formas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario