jueves, 7 de julio de 2022

Poema hecho de poemas



 No pensé que Elena fuera tan cruel. Yo que

tanto la ame puse el cuello en la soga

si era eso lo que deseaba de mi persona

no me puedo revelar solo sigo sus ordenes

soy un reo de sus encantos malignos

tal vez tanto me quiso que no quería

mas de mi. Yo tampoco deseaba nada de ella.

Solo deseaba que se cumpliera su santa voluntad


El amor tórnose en locura y enfermedad

me pregunto si ya me has olvidado

no quería pensar ni recordarte 

solo olvidarte , haz lo mismo

si puedo, si puedes, si podemos, 

Unos ojos grises, profundos, macabros estaban

en mis sueños deseosos.

Horacio en uno de sus poemas 

decía que las madres temían

a una cierta mujer por su belleza

por su astucia y sus tretas.

Esas mujeres indomables me gustan



Esta mañana soñé con la chica que siempre sueño. 

Ella me consentía, me alegraba, me seducías.

hacia los juegos de eros mirándome apasionadamente mientras

mi hermano con un alambre de cobre que estaba ensortijado

no dejaba de hacer su tarea maquinal. 



Hoy al parque salí. Un bus, tome para llegar allí.

Alguien muy peculiar bailaba para pedir dinero. Era un 

hombre pero lo hacia como mujer. Todos se reían. Incluso yo.

pero alguien con chaqueta gris, pelo corto y gafas gruesas

se puso enojado. Me baje. El aire era fresco. Me costaba

respirar. Pero sonreía auténticamente. No esa falsa mascara

que hago al salir del conjunto con esos de clase media baja.

Camine. El aire era frio. La grama estaba oscura. Chicos

jugando. Sentándome a contemplar el paisaje a lo lejos

de las montañas soleadas. En este momento atardece.

Leí sobre cierto dictador ruso que traicionaba a todos

los que estaban a su alrededor. Que su esposa se pego

un tiro en el pecho. Leí que Horacio contempló a Baco.

Un fragmento de un libro de un escritor en lengua portuguesa

pronuncio la palabra "modiña" emitida por los labios de una

chica. Oí esas vibraciones sonoras que son analizadas 

por los físicos en graficas. La intensidad de las voces de 

aquellas cantantes  del siglo xviii son de otro mundo.

Solo soy un terrestre que vive el día a día en este planeta.

Que le prestaba atención a las cosas del orbe con su catalejo.

Amplificando los rayos lumínicos en las lentes compradas

en una tienda de variedades. Y pensar que todas esas estrellas

que brillan un día se han de desvanecer por la muerte térmica.

Los humanos también somos maquinas térmicas que al parecer

rompen la segunda ley de la termodinámica, esta dice,

medio caliente a medio frio. Pero nuestras partículas se aceleran

cuando vemos o mas cuando los cuerpos se tocan uno al otro.

Cuando miras una sonrisa, por mas que quieras no puedes dibujarla

Entonces oímos la música de las esferas de vidrio aristotélicas.

Yo solo escribo estas palabras en este día a esta hora para 

olvidar que no soy una maquina insensible que solo cumple 

una terea que le han asignado. Yo escribo en nombre de mi arte.

Tome por azar un pagina de un libro de física de tapa azul

hojas amarillas y letras muy negras. En este hoja decía habían

descubierto el holograma con un laser en una noche nublada.

Proyección de una onda sobre otra onda en una placa. Se forma

la imagen con un potente laser tras esta placa. No se si así

se han quedado las estelas que dejan en mi algunas chicas

parece ser que son indelebles. Sus palabras van tallando

en mi interior esa rara escultura que luego llamaremos memoria.

Algún día podremos proyectar nuestra imagen a lejanas distancias.

Hologramas son los que esculpen los libros en mi imaginación...


mp

No hay comentarios:

Publicar un comentario