jueves, 27 de mayo de 2021

EL ORDEN DE LO POÉTICO EN THE TOWER DE WILLIAM BUTLER YEATS

 1. Introducción: la cuestión cultural-nacional irlandesa de principios del siglo XX Cuenta una antigua leyenda gaélica que un joven llamado Teig O’Kane pagó un alto precio por sus vicios, por blasfemar el buen nombre de su padre y por deshonrar a una de las mujeres de su pueblo natal, County Leitrim. Ante el dilema del matrimonio forzoso o del exilio, el angustiado Teig decide salir a caminar hasta altas horas de la noche. Cuando en medio de sus divagaciones se da cuenta de que es medianoche y decide regresar, es interrumpido por los murmullos y la aparición de unos veinte enanos grises. Éstos arrojan en la mitad del camino un cadáver que cargaban con dificultad y uno de los pigmeos -los cuales son catalogados como trooping fairies, o hadas militantes- le exige a Teig que pague sus injurias con su esclavitud. Aunque rechaza las órdenes de sus extraños amos e intenta escapar, Teig es capturado rápidamente y le colocan sobre su espalda aquel cadáver que, para su sorpresa, se adhiere a él como si fuera un jinete. Las hadas le imponen una misión que, en caso de cumplirse, lo liberaría: debe buscar en las próximas ocho horas un cementerio anexo a una iglesia en el cual pueda enterrar a su carga, siempre y cuando ésta acepte su morada y deje todo en orden, como si Teig nunca hubiera ingresado en búsqueda de un pedazo de tierra. En caso de no lograrlo, será encadenado como sirviente por toda la eternidad. La tenebrosa labor impuesta se explaya por las indicaciones de aquel cadáver, quien se aferra a su cuerpo con mayor fuerza con cada paso que Teig da mientras le susurra hacia dónde y cómo debe desplazarse. En el primer cementerio Teig falla rotundamente: a pesar de cavar en varios terrenos, en todos ellos encuentra cuerpos que exigen que se desplacen hacia otro lado. Continúa con su caminata por otros cementerios, guiado por las entrecortadas palabras del cadáver y por las señas denotadas por sus dedos. Próximo a amanecer y muchos kilómetros lejos de casa, en el angosto cementerio de Kill-Breedya Teig encuentra una última tumba vacía en la cual puede otorgarle reposo a su carga y ofrecerle un modesto entierro. Una vez su misión finaliza, descubre que las hadas han dejado de atormentarlo, da gracias a Dios y regresa a casa para casarse con el mayor de los honores. 7 En los años cercanos al ocaso del siglo XIX el aún joven William Butler Yeats se embarcó en la laboriosa pero gratificante tarea de intentar resolver una incógnita que resumía las problemáticas alrededor de la inestabilidad política en Irlanda: ¿qué es ser irlandés? El ecléctico dramaturgo, cuyos primeros pasos hacia la poesía apenas emergían, reconocía la existencia de una oculta fuerza latente en el suelo de Dublín y sus alrededores, una voz que lo llamaba y que clamaba por una magna manifestación. Sus inquietudes lo dirigieron a indagar en la fuente de la tradición irlandesa para documentarla: la población misma. En sus antologías Fairy and Folk Tales of the Irish Peasantry (1888, a la cual pertenece la leyenda resumida anteriormente) y en The Celtic Twilight (1893) compiló el fruto de sus investigaciones, es decir, la recolección y clasificación de varias leyendas, mitos y creencias del campesinado en donde las hadas, los gigantes y los espíritus eran inherentes a la tierra. Estas mágicas voces no se manifiestan ante cualquiera; como menciona Yeats en el prólogo de Fairy and Folk Tales of the Irish Peasantry,


https://www.hisour.com/es/the-life-and-works-of-william-butler-yeats-national-library-of-ireland-51285/




HERNÁN MAURICIO SANABRIA TRUJILLO

No hay comentarios:

Publicar un comentario