jueves, 8 de julio de 2021

Jean Genet - Querelle de Brest

Sinopsis

En 1947 fue publicada por primera vez, en un tiraje limitado y sin especificar el editor, Querelle de Brest, con un cuadernillo sin firma de 29 ilustraciones de Jean Cocteau. Seis años después, en 1953, salió a la venta en Gallimard recortada por la censura. Hoy, casi sesenta años después de aquella primera mítica edición, Debolsillo recupera la obra sin censura para presentarla al público español, rescatando al Genet más maldito, genial y expresivo. Querelle de Brest es una novela de amor, inmoralidad y muerte que tiene como protagonista a Georges Querelle, el atractivo marinero que asesina por dinero y por necesidad, para luego expiar sus crímenes en intensas sesiones de sometimiento sexual. Alrededor de Querelle se despliega un mundo de deseo, pasiones y violencia, enmarcado por las nieblas del puerto de Brest, y por un mar que, para Genet, evoca con frecuencia la pura idea del crimen y del amor entre hombres. «El más grande novelista de la era moderna". Jean Cocteau.


 Regreso. Voy pensando aún en la vida de ese cigarrillo preso entre los dedos del marinero. Un cigarrillo hecho. Echaba humo, hacía ligeros movimientos entre los dedos casi inmóviles de Querelle, que estaba lejos de sospechar la vida que infundía a la colilla. Me era imposible apartar la vista, no ya de los dedos, sino de aquel objeto que cobraba vida por obra de ellos. Y ¡cuán grácil la vida que cobraba, cuán elegantes los movimientos, finos y chispeantes! Querelle estaba oyendo hablar de las putas del burdel a uno de sus compañeros. (p. 111)

Los amores más sanos, esos “contactos de epidermis” no son tan claros y luminosos como se dice. Si de repente, el joven nadador de la playa se levanta hacia la hermosa chica desnuda que lo acaricia como a nosotros la bragueta o el pulgar de un soldado, el contacto de su pecho, o de sus caderas, el hueco de su nuca, contienen una región de sombra que suele devorar la razón del nadador. Más allá solo queda un deseo oscuro. Así que nada impedirá que nos internemos en esa zona oscura donde sucumbe nuestra razón si debemos conocer la felicidad. No hablamos de la apariencia de misterio que puede sostener un ritual repetido, sino de las regiones sombrías que la imaginación descubre, en las cuales la penetración de nuestra mirada no llega a apartar las tinieblas, a medir la profundidad; en frente de las cuales nos captura el vértigo. En ellas nos perdemos para elaborar los ritos de un culto eterno. Habiéndose puesto el sol hacia el atardecer de aquel mismo día, la niebla amortajó la ciudad. Gil estaba seguro de encontrar a Roger en la explanada. Callejeó durante algunos minutos… (p.124)


Esta novela aparecida poco después del fin de la II guerra mundial fue vista como plenamente subversiva, antisistema, amoral o como se la quiera tildar desde el inicio, y entusiasmó a importantes literatos franceses como Sartre mismo o Cocteau. La imagen de Genet y de Querelle se convirtieron también en una suerte de icono homosexual, primero, y revolucionario o transformador a la larga también, en esa misteriosa – o no tanto – conjunción entre la diversidad sexual y la revolución o esa necesidad de cambiar el mundo o la sociedad que está en la base de toda contestación transformadora. He aquí una simple selección de imágenes, sin comentario alguno, pues tienen fuerza de por sí para corroborar esa conjunción casi lógica entre diversidad sexual y revolución social, que de alguna manera Genet llevó a su culminación al final de su vida con su apasionada toma de partido por los palestinos oprimidos, despojados y humillados por el estado de Israel, de alguna manera símbolo de una actitud contestataria a nivel global aún hoy día. 

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