Tenía en el primer patio una gran pila de piedra bien hecha, donde ofrecian chicha, que es un brevaje hecho de maiz, a manera de cerveza, diciendo que el Sol bajaba alli a beber. Tenia un maizal de oro, con sus canas y mazorcas, antes que entrasen adonde estaba el bulto del Sol. El bulto del Sol tenian muy grande de oro, y todo el servicio de esta casa era de plata y oro; y tenian doce horcones de plata blanca que dos hombres no abrazarian cada uno, cuadrados, y eran mas altos que una buena pica a donde echaban el maiz que habian de dar al Sol, segun ellos decian, que comiese y bebiese; este Sol escondieron los indios de tal manera, que hasta hoy ha podido haber sido descubierto; dicen que el Inga alzado lo tiene consigo. Ningun indio comun osaba pasar por la calle del Sol, calzado, ni ninguno, aunque fuese muy gran senor, entraba en las casas del Sol con zapatos. Tenia esta casa mas de cuatro mil personas, hombres y mujeres, de servicio. Era riquisima y abundantisima de ganados, depositos de todas las cosas de la gran abundancia que de todas partes le ofrecian; en el tiempo que los cristianos entraron en el Cuzco, era como Papa o gran sacerdote de esta casa y de todas las demas de todos estos reinos, un Inga, gran senor, que se llamaba Vilaoma; este solo se intitulaba en la lengua de los indios Indivianan, que quiere decir «siervo o esclavo del Sol». Era esta la segunda persona del Inga, por que el Inga se llamaba hijo del Sol, y este esclavo del Sol, a los cuales todos estos obedecian: al Inga, como solo senor e hijo del Sol, y a este Vilaoma, como solo siervo o esclavo del Sol.
Tomo II El patrimonio hegemónico de la escritura: Descripciones historiográficas del Cusco (1542-1590)
pag 114
No hay comentarios:
Publicar un comentario