Esta distinción se remonta a una época en la que la classis constituía el
elemento verdaderamente efectivo del ejército. El término, derivado de calare
(= «llamar», «convocar»), aparece a veces en contextos en los que sólo
puede significar «ejército».36 La interpretación más convincente de los testimonios
es la de G. W. Botsford, quien sostiene que la classis comprendía a
los ciudadanos que podían costearse su armadura pesada y a los que se exigía
combatir en filas apretadas al modo de los «hoplitas» griegos.37 El hoplita
griego era un soldado de infantería pesada, armado con coraza de bronce,
casco y grebas, y provisto de un escudo circular de bronce característico (hóplon).
Sin embargo, la protección que le proporcionaba su pesado armamento,
se veía contrarrestada por la consiguiente pérdida de velocidad y de
capacidad de maniobra, de suerte que el hoplita sólo era verdaderamente
eficaz cuando combatía en formación junto con otros hoplitas. La alineación
de hoplitas llamada técnicamente falange, resultaba prácticamente irresistible
siempre y cuando los hombres que la formaban fueran lo bastante disciplinados
para mantener su puesto en la formación.38
***
En cualquier caso, es evidente que en la época de las Doce Tablas estaba
ya en pleno funcionamiento un sistema monetario propiamente dicho, y
que los tratos se llevaban a cabo mediante el intercambio de piezas de bronce
pesadas en la balanza. El método de transacción «por el bronce y la balanza
» así lo demuestra, y la Tabla VIII.3-4 especifica que la pena impuesta
a determinados tipos de delito comportaba el pago en piezas de bronce. Los
romanos no utilizaban todavía el dinero en forma de moneda; fue este un desarrollo
que se produjo alrededor del año 300 a.C. (véase infra, pp. 448-452).
Pero como señala Crawford, la fase más importante de la historia primitiva
del dinero es la designación por parte del estado de una unidad metálica fija,
y en Roma esa fase puede datarse en fecha muy temprana; de hecho, una
teoría interesante dice que fue Servio Tulio quien designó el as (que era un
peso de bronce) como unidad monetaria romana.
***
Cuando en la segunda mitad del siglo iv Roma surgió como un estado
poderoso desde el punto de vista militar, las relaciones con el mundo griego
se reanudaron, aunque desde una posición muy distinta. La renovada influencia
de la cultura griega se manifestaría no sólo en los monumentos y los
objetos artísticos, a medida que Roma, al igual que el resto de Italia, fue
adoptando los estilos y técnicas helenísticos, sino también en los terrenos de
la política y la religión.56 Parece seguro que personajes destacados como Q.
Publilio Filón o Apio Claudio el Ciego se contagiaron de ideas y prácticas
políticas de corte democrático. Una circunstancia de particular interés en
este sentido es que el primero de esos personajes fue, por lo que sabemos, el
primer noble romano que adoptó un sobrenombre griego. Siguieron su ejemplo
P. Sempronio Sofo (eos. 304 a.C.) y Q. Marcio Filipo (eos. 281).
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